CUIDAR EL CABELLO EN VERANO

En verano nos dedicamos con esmero a cuidar nuestra piel de los rayos solares y siempre nos olvidamos del pelo. Cuando acaba la temporada, nos encontramos con una melena encrespada, sin brillo y con una dudosa tonalidad. Hoy os voy a contar como me han asesorado en el centro de Isabel Bedia para cuidar mi cabello cuando llegan las vacaciones. También me ha enseñado como dominar mis rizos sin parecer el león de la Metro, a prescindir del secador y a usar los productos adecuados para la exposición solar aunque en invierno use otro tipo de tratamientos.

Reconozco que maltrato mi pelo. A mi edad los constantes cambios hormonales, la perdida de colágeno, los teñidos mensuales y el brushing tres veces por semana me han dejado un pelo fino, quebradizo y seco ¡Yo que presumía de melenaza! Esa es la razón por la que estoy tomando medidas durante todo el año para intentar mantenerlo sano.

Las recomendaciones son: Cortar las puntas antes del comienzo del verano, evitando así que se nos deshidrate tan rápidamente el cabello. Usar protectores solares capilares en spray durante la exposición solar para evitar el deterioro y al mismo tiempo hidratar el pelo. Siempre que nos bañemos en el mar o en piscinas, hay que retirar el salitre y el cloro porque oxidan por si solos el cabello.

Mis básicos para el verano desde hace dos años, siempre son de la línea Aveda porque sus productos son orgánicos y naturales. ¡Justo lo que necesito! Uso tres productos en concreto que son: Aveda Sun Care Protective Hair Veil. Es un spray muy cómodo que llevo en mi bolso de playa y con el que rocío mi pelo creando una capa protectora resistente al agua. Entre sus componentes se encuentran la vitamina E, Gaulteria, canela y una mezcla de aceites que facilitan el desenredado ademas de dejar un aroma maravilloso gracias a la esencia de flores de naranjo. En casa uso el champú Sun Care Hair & body Cleanser que elimina el cloro y la sal. Su formula protege el color y la sequedad con sus derivados del maíz, aceite de coco orgánico y vitamina E. Este es mi producto favorito porque se puede usar también para el cuerpo. En casa lo usa toda la familia por su versatilidad y porque aparte del aroma a flores de naranjo, me deja el pelo suelto y sedoso. ¡Odio los champús que me dejan sensación de apelmazamiento! Por último, uso la mascarilla After Sun Care que restaura el equilibrio de proteínas y repara los daños de la exposición solar, gracias al  Morikue, al aceite de Tamanu y  al coco orgánico.

La parte más dificil para mí fue cuando Isabel intentó con mucha paciencia enseñarme algún truco para que mis rizos en verano no presenten la apariencia encrespada a la que ya estoy acostumbrada. Uno de ellos, es usar un buen reestructurante libre de alcohol como el Confixor Liquid Hair, trabajandolo bien por todo el cabello. A continuación dividimos el cabello en mechones húmedos que vamos enrollando sobre si mismos uno por uno y los dejamos secar, podemos usar unas pinzas para marcar la parte frontal y que no se nos vengan a la cara. Una vez que estemos seguras de que el pelo está completamente seco, solo queda desenrollarlo y voilà… una melena libre de frizz con ondas surferas. Para las que seáis muy manitas, también podéis recurrir a las trenzas de espiga o laterales, dan un aire muy naïf. Espero que podáis apreciar en las imágenes el trabajo del enrollado aunque soy malísima cuando me hago fotos a mí misma. Muchas gracias al Centro Isabel Bedia por su amabilidad.

Carmen

 

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