VACACIONES

Como ya os había comentado en el post anterior, para estas vacaciones familiares necesitaba un lugar de desconexión y encontramos el lugar perfecto. El País Vasco me ha sorprendido. Me ha sorprendido la profusión de verdes de su paisaje tan solo moteado por rebaños de vacas y ovejas, sus bosques de hayas milenarias, las laderas de sus montañas precipitándose sobre el Cantábrico. Ha sido todo como un binomio de mar y monte. Bodegas vanguardistas, el Gunggenheim, sus pintxos, el aroma del Txacolí, surfistas cabalgando las olas. Me han encantado sus pueblos de tradición marinera, las marismas que crea el río Oka en la playa de Mundaka, los 241 escalones de San Juan de Gaztelugatxe con recompensa cuando llegas a la cima y te ves sobrecogido por tanta belleza y el recuerdo de un atardecer en la Playa de la Concha de San Sebastián sentada en unos escalones dejando que todo fluyera con la marea.

Justo antes de salir a pasear por el puerto de Getxo, hicimos estas fotografías con el único look primaveral que llevaba en la maleta pensando que iba a hacer un tiempo pésimo y fue todo lo contrario. Llevo una blazer de lino en azul pastel que combiné con un vaquero de campana y una camiseta básica blanca. Como complementos, un foulard de lino en rayas a juego con la chaqueta, un capazo blanco y unas sandalias plateadas. Un millón de besos.

Carmen

Blazer Mango Foulard Zara Bolso Mango

Fotografía Marina Dorado

MONO DE FLORES

Este fin de semana, amén de muchas materias en las que tenía que ponerme al día, he aprovechado con mi familia para planificar las vacaciones de Semana Santa. Como siempre, al límite, por supuesto ¿A quién se le ocurre buscar destinos a una semana y pico de la estampida general? Pero al final, lo hemos encontrado. Mi idea de vacaciones siempre ha estado relacionada con playas. Playas lejanas, playas cercanas donde poder tostarme y tumbarme perezosamente en una hamaca. Pero últimamente, se han apoderado de mí unas ansias locas de naturaleza, necesito empaparme como una esponja de paletas cromáticas en verde, de montañas escarpadas y de farallones contra los que se estrellen olas salvajes. Necesito un paisaje abrumador que apague el murmullo incesante de mi mente. Y aquí estoy, esperando que se acerque el momento, con este mono de flores que fue amor a primera vista y que quería mostraros para que toméis ideas para las vacaciones. Un besito y un millón de gracias siempre por vuestro apoyo.

Carmen



Mono H&M

Fotografía Javier Dorado

UN LOOK EN ROSA

Me fascina todo lo que tenga que ver con la Historia porque es la que marca el ritmo en nuestras vidas. Influye en nuestra manera de comer, de estudiar y de vestir dependiendo de los acontecimientos sociales o políticos que se estén desarrollando mientras vivimos. La moda, precisamente, es la forma de expresión más influenciada por estos acontecimientos. Algunos de mis post están dedicados al glamour de los años 50 pero hoy, a través de mi look, me he sentido muy identificada con la moda de los años 40, una época marcada por las estrecheces económicas como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Durante el tiempo que duró la contienda, la industria textil estaba al servicio de los Gobiernos, éstos controlaban hasta los metros de tela que se producían, ya que iban dedicados a uniformes y a paracaídas. Así que hubo que agudizar el ingenio y debido a esta escasez de tela, las prendas pasaron a ser de carácter sencillo, se acortan ligeramente los bajos, apenas se usan los pliegues ni los bolsillos interiores, incluso las chaquetas se acortan y se viste de una manera más discreta. Los complementos también era sencillos, empiezan a llevarse los zapatos tipo cuña hechos con cuerda de paja, los sombreritos sin adornos, la mayoría de bolsos eran de mano y muchos de ellos hechos en casa. Por eso se dice que la moda habla.

En las imágenes, llevo un look que ya habéis visto en mi canal de Vídeo y que está compuesto por una falda en tono rosa cruzada en la parte delantera y con largo midi que he combinado con un polo en el mismo tono, con vivos en color crema. Como complementos, llevo unas cuñas de tela de seda rosa y un bolso de mano de mi fondo de armario. Creo que es uno de mis looks preferidos para esta temporada por la comodidad que me aporta y porque me chifla el color rosa pastel. Espero que os guste. Un millón de besos.

Carmen

Falda Mango Polo Mango Cuñas Calzados Rumbo

Fotografía Javier Dorado

HORMONAS BLOGGER

Desde la semana pasada, tengo las hormonas descontroladas, bailando a ritmo de salsa. Nada de baile de pausados giros como decía Rubén Darío. Ha sido a lo bestia. Me levanté un día, después de un sueño inquieto, en el que tan pronto destapaba mi cuerpo como entraba en hipotermia absoluta y ya no he vuelto a ser dueña de mi adrenalina. Desde entonces, engullo la comida como un pavo, empiezo mil tareas y me voy al Descubrimiento de América, mi hijo ya ni pregunta si le favorece la sudadera roja porque le contesto a voces y ya me he peleado tanto con el espejo, que no sé si comprarme uno trucado. De repente, me he encontrado con los… que no se note. Que no se note que tengo canas. Que no se note que tengo arrugas. Que no se note que tengo flaccidez y …. que se note que en vez de 55 tengo 25, jajaja.

Me pregunto quien de nosotras, me refiero a las mujeres de mi edad, no se ha levantado algún día así. La verdad es que yo, hasta ahora, no había sufrido ningún síntoma de la menopausia, por eso no entendía los sofocones de mis amigas, pero ahora me solidarizo totalmente. Ésto, me ha servido para meditar un poco en el asunto y reconocer que efectivamente, mi organismo está sufriendo cambios, pero que toda mi vida los he sufrido. Creo sin temor a equivocarme, que los peores fueron los de la adolescencia. Por entonces, no tenía que sacar el abanico, pero sí estaba irritable y gritona, por no decir rebelde. Me miraba en el espejo y nunca estaba contenta con lo que contemplaba, lo que me lleva a pensar que todo sigue parecido, solo que ahora va por días y mi periodo adolescente en cambio, fue muy largo. Ahora, al final del día, tengo la madurez suficiente para entender que lo que me ocurre tiene soluciones alternativas y desdramatizarlo. Que una arruga puede ser muy atractiva, por eso no me importa mostrarme sin gafas a la cámara o en vídeo, aunque he de reconocer que peco de coqueta que es algo común en todas las edades. Que no soy rara. Que no soy menopáusica con acepción peyorativa, que solo estoy creciendo en sabiduría y que todos estos días en los que me levanto como si hubiera pasado un tornado por mi cama, son solo eso, malos días.

Y por fin os cuento, que llevo un sweater en azul pastel con manga jamón que es una de las tendencias para este año, que he combinado con un denim con vueltas en el bajo. Como complementos, he incorporado mi primer bolso de paja para esta primavera y unas gafas Ray-ban. Las fotos están hechas en Puertollano, delante de un mural impresionante. La verdad, es que me he visto sorprendida, por la cantidad de pinturas Graffiti que he contemplando en muchas paredes, esto realmente es verdadero arte urbano. Espero que os gusten. Un besito

Carmen

Sweater Zara   Jeans Zara  Gafas Ray-ban  Bolso Zara

Fotografía Marina Dorado