¿OPERACIÓN BIKINI?

Verano a la vuelta de la esquina y en algunas de nuestras cabezas rondando la dichosa operación bikini. Qué tremendo. Ha creado hasta frase propia. Me encantaría saber quién dicta los cánones de belleza para decirle que no estoy de acuerdo con las dietas draconianas ni con las férreas tablas de ejercicios para sacar una tableta abdominal que te deja la barriga a cuadros. Se puede engañar a la fuerza de la gravedad con un sacrificio enorme. Estoy cansada de hacer sentadillas, máquinas de step y no hago spinning porque no me gusta nada, al final, mis nalgas, en cuanto me despisto un segundo vuelven a buscar la cuesta abajo. Hace ya tiempo que vengo valorando si merece la pena tanto sacrificio cuando puedo conseguir buenos resultados de manera más cómoda y digo buenos resultados porque no aspiro a tener el cuerpo felino de una chica de 20. Estoy a prendiendo a aceptar los cambios en mi cuerpo sin tanta tragedia, antes sufría por todo y me tiraba emberrinchada todo el día si no se me notaban los músculos, los tendones y hasta los huesos. Ya lo dije en un post antiguo, la operación bikini no empieza en primavera, se trabaja todo el año. Yo me he apuntado a los paseos en bicicleta aunque sea engorroso cargar con ella, soy adicta a las caminatas que me permiten contemplar el paisaje y sosegar la mente (esto lo descubrí porque tenía extrasístoles y el cardiólogo me lo recomendó) hago Yoga con estiramientos y recurro a toda la aparatología y cosmética reafirmante que me ayuda de una manera alucinante. Mucha gente me comenta que hable de mi dieta pero es que no llevo una dieta mágica, como de todo exceptuando fritos, carne roja, salsas, bollería y productos procesados aunque los fines de semana me la salto un poquito y el chocolate negro me encanta. En fin que me enrollo, hay muchas maneras de buscar la felicidad y creo que ésta es una de ellas. Un besote y gracias siempre por estar ahí.

Carmen

Top: Massimo Dutti Zapatillas Skechers Pantalón Mango

Fotografía Marina Dorado

VACACIONES

Como ya os había comentado en el post anterior, para estas vacaciones familiares necesitaba un lugar de desconexión y encontramos el lugar perfecto. El País Vasco me ha sorprendido. Me ha sorprendido la profusión de verdes de su paisaje tan solo moteado por rebaños de vacas y ovejas, sus bosques de hayas milenarias, las laderas de sus montañas precipitándose sobre el Cantábrico. Ha sido todo como un binomio de mar y monte. Bodegas vanguardistas, el Gunggenheim, sus pintxos, el aroma del Txacolí, surfistas cabalgando las olas. Me han encantado sus pueblos de tradición marinera, las marismas que crea el río Oka en la playa de Mundaka, los 241 escalones de San Juan de Gaztelugatxe con recompensa cuando llegas a la cima y te ves sobrecogido por tanta belleza y el recuerdo de un atardecer en la Playa de la Concha de San Sebastián sentada en unos escalones dejando que todo fluyera con la marea.

Justo antes de salir a pasear por el puerto de Getxo, hicimos estas fotografías con el único look primaveral que llevaba en la maleta pensando que iba a hacer un tiempo pésimo y fue todo lo contrario. Llevo una blazer de lino en azul pastel que combiné con un vaquero de campana y una camiseta básica blanca. Como complementos, un foulard de lino en rayas a juego con la chaqueta, un capazo blanco y unas sandalias plateadas. Un millón de besos.

Carmen

Blazer Mango Foulard Zara Bolso Mango

Fotografía Marina Dorado

VESTIDO BOHO

Tengo un jaleo tremendo en el armario. El tiempo funciona como mis hormonas. Cuando ya había desterrado los abrigos y las botas, ahora nos sorprende con un inminente cambio de temperatura a partir de mediados de semana. Yo ya he mezclado las prendas de verano con las de invierno, las sandalias plateadas con los zapatos de borreguito y encontrar algo determinado es misión imposible. Ayer, buscando música para mis stories, me topé con una canción de los Beach Boys que me transportó literalmente al verano y decidí cambiar el look que tenía preparado para hacer la sesión de fotos por un vestido boho, que es una de mis prendas favoritas en verano. Como no sabía si pasaría frío, me coloque una cazadora denim encima, aunque luego, casi me derrito. Como complementos, usé un cesto de yute con una tonalidad parecida a la del vestido y unas sandalias en dorado. Os deseo que paséis unas felices vacaciones y que disfrutéis al máximo de la vida. Carpe Diem

Carmen

Vestido, Cazadora y Bolso Huerta de San Vicente

Fotografía Javier Dorado

MONO DE FLORES

Este fin de semana, amén de muchas materias en las que tenía que ponerme al día, he aprovechado con mi familia para planificar las vacaciones de Semana Santa. Como siempre, al límite, por supuesto ¿A quién se le ocurre buscar destinos a una semana y pico de la estampida general? Pero al final, lo hemos encontrado. Mi idea de vacaciones siempre ha estado relacionada con playas. Playas lejanas, playas cercanas donde poder tostarme y tumbarme perezosamente en una hamaca. Pero últimamente, se han apoderado de mí unas ansias locas de naturaleza, necesito empaparme como una esponja de paletas cromáticas en verde, de montañas escarpadas y de farallones contra los que se estrellen olas salvajes. Necesito un paisaje abrumador que apague el murmullo incesante de mi mente. Y aquí estoy, esperando que se acerque el momento, con este mono de flores que fue amor a primera vista y que quería mostraros para que toméis ideas para las vacaciones. Un besito y un millón de gracias siempre por vuestro apoyo.

Carmen



Mono H&M

Fotografía Javier Dorado