ALÔFT HEALTH BOUTIQUE

Hace unos días, viajé a Barcelona para conocer Alôft Health Boutique, una clínica que combina sabiamente la genética preventiva, con la medicina antiaging y la belleza. Yo la definiría como un concepto integral de salud y bienestar. Alôft forma parte del Grupo Quale Vita, fundado por Tatiana Bakunina con más de 20 años de experiencia en este campo. Aparte de Barcelona, el grupo tiene presencia en Bruselas, Londres y Moscú y cuenta con un equipo de médicos expertos en salud, nutrición, medicina deportiva y estética.

Estoy totalmente de acuerdo con su filosofía. Yo pienso que si nuestra medicina estuviera basada en la prevención y no solo en la curación, enfermaríamos bastante menos. En cuanto entré en la clínica, me sentí como en casa, un ambiente relajado y mucha paciencia para explicarme todo sobre la aparatología que usan y como adaptarla a cada persona.

Por falta de tiempo, solo pude probar dos de sus tratamientos más punteros:

SEYO es una mesoterapia facial que se realiza a nivel profundo sin el uso de métodos invasivos como son las agujas. Se controla desde un ordenador que permite transportar sustancias activas con moléculas grandes que se fijan en el interior de la dermis y que ayudan a estimular las células para que vuelvan a trabajar correctamente. Es totalmente personalizado, primero, se realiza un estudio de la piel con un aparato, MICROCAYA, que mide el nivel de hidratación, elasticidad y pigmentación de la piel. A continuación, la doctora Iryna, aplica unos viales con sustancias naturales a través de un manipulo que funciona con aire a presión y que es super agradable. A mi me encantó, sobre todo, en el contorno de los ojos. Está indicado para suavizar las arrugas, renovación celular y para mejorar cicatrices, el efecto es inmediato y a largo plazo. Salgo de la cabina con la piel reluciente.

El siguiente tratamiento que probé y que sin duda me dejó impresionada porque me preocupa mi salud interior, es OLIGOSCAN que para explicarlo de una manera sencilla, viene a ser un detector de metales tóxicos, que además mide el exceso o carencia de minerales y oligoelementos en el organismo. El test es sencillo y consiste en una análisis de distintos puntos de la palma de la mano, aplicando tan solo un pequeño aparato que nos revela inmediatamente los resultados y permite así, generar algún plan de tratamiento para solucionar posibles problemas. Ante he comentado que me dejó impresionada este test, porque la gente que me sigue, sabe que sufro de cistitis repetitivas y el análisis reveló que tengo una carencia total de Zinc, que es uno de los elementos que protegen la mucosa del cuerpo. Evidentemente, mi vejiga después de tantas infecciones está deteriorada y ha perdido esa mucosa provocando que las bacterias se agarren mejor provocando infecciones. También tengo otras carencias para las que la doctora me ha recomendado algunos suplementos. En un próximo vídeo os hablaré de este tema.

También me ha parecido super interesante su OXYBAR, que es un sistema de generación de oxigeno casi a un 95% (el aire que aspiramos contiene un 21% aproximadamente) combinado con aromaterapia que mejora el estado de animo, ayuda con la migraña y facilita el sueño, aparte de renovar nuestras células y acelerar el metabolismo.

Asimismo, disponen de muchos más tratamientos y aparatología como HYDRAFACIAL, muy de moda entre las celebrities, esta máquina combina en una sola sesión, extracción de impurezas, exfoliación e infiltración de antioxidantes, VELA SHAPE III para reducir la celulitis y el contorno corporal, PRESOTERAPIA para mejorar la circulación sanguínea, KAVEL PHOTOLASER, tecnología LED para la restauración del cabello y frenar su caída. Además en su tienda showroom, podemos encontrar marcas de biocosmética y cosmética muy prestigiosas y todas las clases de suplementos que nuestro organismo necesita.

Quería dar las gracias a la clínica y en especial a su directora Tatiana, por el trato tan cálido y cordial. Sin duda estamos ante un nuevo tipo de medicina, la medicina de prevención para mantener la longevidad y la salud. La medicina del futuro.

Carmen

BLANCO Y NEGRO

A veces, es necesario hacer un parón para tomar perspectiva y distanciarnos temporalmente de tantos estímulos y presiones que nos autoimponemos. Y no estoy diciendo que haya que tomar un tren o un avión, el viaje solo es interior. Yo tengo exceso de lo que se conoce como mente rumiante. Me tiro todo el día maquinando historias, nuevos looks o localizaciones para fotografías. Mis libretas están escritas del derecho y del revés, sin orden ni concierto, simplemente se me ocurre una idea y ¡plaf! la plasmo, lógicamente luego ni la encuentro. A eso le estaba sumando mis problemas de salud y la cuenta no me salía. Ese es el motivo por el que no publico desde hace tiempo. Pero me he dado cuenta de que añoro mi blog, un blog en el que vuelco una parte de mi, una parte de mi forma de ver la vida, la moda, la belleza y tantas cosas…..así que, como decía ayer (me encanta esta frase atribuida a Fray Luis de León) en el post de hoy os muestro un vestido que me encanta porque tiene un punto sofisticado pero a la vez sencillo. Tiene una caída fabulosa y lo podemos usar absolutamente en cualquier ocasión, incluso podéis darle un toque cowboy con unas botas country y un sombrero. En este caso yo lo he combinado con unas botas de ante con tacón y una cazadora de cuero negra. Para marcar la cintura, he usado un cinturón ancho atado con dos grandes borlas. Espero que os guste y feliz semana.

Carmen

Vestido Mango

Fotografía Marina Dorado

VESTIDO BLAZER

Siempre espero este puente del año para comprar los regalos de Navidad, pero por un motivo u otro, voy dejando aparcadas estas compras y al final, como todos los años, las hago a la carrera prácticamente casi el día 23 de Diciembre. Pero a cambio, he compartido momentos inolvidables con mis hijos y lógicamente no he parado en casa. Por nuestra forma de vida, la familia casi nunca está al completo a excepción de las vacaciones de verano o navideñas, así que aprovechamos al máximo cuando conseguimos coincidir al menos tres de nosotros. A las que me leéis y tenéis algún hijo/a fuera, sé que me comprendéis perfectamente. El tiempo no ha acompañado precisamente y lo que iban a ser días de playa, se han convertido en cenas, comidas y meriendas con el consiguiente kilo que se me ha pegado a las costillas aunque vosotras no lo notéis (la menopausia no perdona). He aprovechado para estrenar alguna cosa que tenía guardada, como este vestido estilo blazer que podéis ver en las imágenes, al que le he visto muchas posibilidades. En este caso lo he combinado con unas botas de piel con estampado de serpiente de la marca Cuplé, que a pesar de tener tacón, son comodísimas y un abrigo negro largo. Si quiero darle darle un aire más festivo al vestido, tan solo cambiaré el cinturón negro por uno en dorado y unas sandalias a juego. ¿No me digáis que no es una buena idea? Como complementos, llevo un bolso también negro y una gargantilla de eslabones grandes de Mango. Espero que os guste y como siempre, os dejo los links al final del post. Un besito

Carmen

Vestido: Massimo Dutti Botas Cuplé Gargantilla Mango

VESTIDO BORDADO

Cuando mi madre abría el baúl que permanecía solitario en el desván de la casa familiar, yo asistía fascinada a este ritual, aún incluso sabiendo lo que había dentro. El intenso olor a naftalina, mezclado con restos de pétalos de rosa mustios, inundaba mi pituitaria. En el fondo del arcón primorosamente envuelto en una sábana bordada, se encontraba mi tesoro favorito, el que tenía prohibido tocar porque normalmente siempre llevaba las manos sucias del huerto. Allí estaba el vestido de boda de mi bisabuelita. No era un vestido al uso como los trajes de novia que yo estaba acostumbrada a ver. Este, era negro, sin escote, con el cuello bien subido y profusamente bordado en la pechera. El resto del vestido era tan sencillo, que a mi me desconcertaba. Nada que ver con un vestido de princesa, que es como yo pensaba casarme en el futuro. Era un vestido típico de aldeana pero con un tejido enriquecido. El vestido que podéis ver en las imágenes es de Zara y aunque no tiene absolutamente nada que ver con el otro, a mi me asaltaron los recuerdos y la nostalgia en cuanto lo vi. Como es un vestido suelto y no acababa de verme, decidí acoplarle un cinturón ancho en la cintura y unas botas de tacón alto para hacer las fotografías aunque a mi me encanta con un botín tipo cowboy para darle un aire country o unas sandalias si lo que queréis es darle un aire más festivo. Os dejo el link a la prenda, más abajo. Espero que os guste. Un besito y feliz semana

Carmen

Vestido Zara

Fotografía Marina Dorado

CHAQUETAS DE CUADROS

Cuando empieza esta temporada de otoño en la que muchas veces dudo a la hora de vestirme, las blazers en todos sus versiones, se convierten en mi tabla de salvación. Son un básico que yo he usado a lo largo de los años y que realmente casi nunca pasan de moda salvo raras excepciones. Esta chaqueta que podéis ver en las imágenes, prácticamente la cogí al vuelo de la percha porque me trajo muchísimos recuerdos de mi juventud. La primera blazer que tuve de cuadros, era una versión oversize y la encargué para el bautizo de mi hija hace 27 años. Aunque el diseño varía ligeramente, la tela es idéntica. Ahora me arrepiento de no haberla conservado pero os dejo una fotografía para que podáis comprobar la similitud. Esta chaquetita es más corta y muy juvenil, me la que he quedado también porque le veo un montón de posibilidades. La tela es gruesa y de lana y creo que con un casual wear en negro tiene que quedar genial. Podréis ver el look en un vídeo de moda que subiré prontito. En esta ocasión, la he combinado con un pantalón muy fluido en un tono neutro y un sweater en color marfil de manga murciélago. Como complementos, llevo unos zapatos destalonados en blanco roto y un bolso que he heredado de mi madre. También he añadido unas cadenitas y unos pendientes de Happiness boutique. Espero que os guste y feliz semana

Carmen

Chaqueta Sfera Sweater Sfera (no encuentro las prendas en la web, pero sí están en tienda) Colgantes Happiness Boutique

Fotografía Javier Dorado