VESTIR A LOS 50

Caminas mecánicamente entre las hileras de prendas que cuelgan de las perchas descartándolas porque piensas que no son lo tuyo. Pero te equivocas. Te equivocas porque, de repente, te has cruzado con alguien de tu edad que lo lleva y Pepito Grillo te sisea al oído que no le queda nada mal.

¿Quién inventó el código de vestimenta para mujeres de 50? ¿Porqué hay que recortarse el pelo, bajar el largo de las faldas hasta los tobillos y usar solo vestidos camiseros? Cuando una llega a los cincuenta, sigue teniendo los mismos gustos. No se trata de ir de colegiala por la vida porque ya no lo somos. No se trata de esconder lo que no es. Tan solo se trata de reajustarnos ligeramente. La elegancia no es solo una cuestión de modas, es también la forma de expresarte, de moverte, de saber combinar prendas. Últimamente y para mi sorpresa cada vez pienso más en looks desenfadados, incluso con cierto aire irreverente. Me siento cómoda con ellos y creo que aportan un estilo muy fresco como el que os muestro en las imágenes. De pronto, los diseños o accesorios con calaveras glitter han pasado a formar parte de mi wishlist. Hoy llevo una sudadera con capucha de entretiempo con una de estas calaveras, su corte asimétrico es perfecto para tapar lo que llamamos defectillos traseros. La he combinado con un pantalón verde caza y un sombrero tipo cowboy que me tiene enamorada, ya sabéis que soy fan de este tipo de accesorio. Las tres prendas las he encontrado en una boutique de Valencia que se llama Huerta de San Vicente y de la cual os dejo el link. Esta tienda me ha encantado porque sus prendas son todas muy originales. Espero que os guste este look y desde aquí os invito a que disfrutéis de vuestra creatividad y vistáis como os sintáis más divinas. Un besito

Carmen

Fotografía Javier Dorado

UN LOOK EN ROSA

Me fascina todo lo que tenga que ver con la Historia porque es la que marca el ritmo en nuestras vidas. Influye en nuestra manera de comer, de estudiar y de vestir dependiendo de los acontecimientos sociales o políticos que se estén desarrollando mientras vivimos. La moda, precisamente, es la forma de expresión más influenciada por estos acontecimientos. Algunos de mis post están dedicados al glamour de los años 50 pero hoy, a través de mi look, me he sentido muy identificada con la moda de los años 40, una época marcada por las estrecheces económicas como consecuencia de la Segunda Guerra Mundial. Durante el tiempo que duró la contienda, la industria textil estaba al servicio de los Gobiernos, éstos controlaban hasta los metros de tela que se producían, ya que iban dedicados a uniformes y a paracaídas. Así que hubo que agudizar el ingenio y debido a esta escasez de tela, las prendas pasaron a ser de carácter sencillo, se acortan ligeramente los bajos, apenas se usan los pliegues ni los bolsillos interiores, incluso las chaquetas se acortan y se viste de una manera más discreta. Los complementos también era sencillos, empiezan a llevarse los zapatos tipo cuña hechos con cuerda de paja, los sombreritos sin adornos, la mayoría de bolsos eran de mano y muchos de ellos hechos en casa. Por eso se dice que la moda habla.

En las imágenes, llevo un look que ya habéis visto en mi canal de Vídeo y que está compuesto por una falda en tono rosa cruzada en la parte delantera y con largo midi que he combinado con un polo en el mismo tono, con vivos en color crema. Como complementos, llevo unas cuñas de tela de seda rosa y un bolso de mano de mi fondo de armario. Creo que es uno de mis looks preferidos para esta temporada por la comodidad que me aporta y porque me chifla el color rosa pastel. Espero que os guste. Un millón de besos.

Carmen

Falda Mango Polo Mango Cuñas Calzados Rumbo

Fotografía Javier Dorado

HORMONAS BLOGGER

Desde la semana pasada, tengo las hormonas descontroladas, bailando a ritmo de salsa. Nada de baile de pausados giros como decía Rubén Darío. Ha sido a lo bestia. Me levanté un día, después de un sueño inquieto, en el que tan pronto destapaba mi cuerpo como entraba en hipotermia absoluta y ya no he vuelto a ser dueña de mi adrenalina. Desde entonces, engullo la comida como un pavo, empiezo mil tareas y me voy al Descubrimiento de América, mi hijo ya ni pregunta si le favorece la sudadera roja porque le contesto a voces y ya me he peleado tanto con el espejo, que no sé si comprarme uno trucado. De repente, me he encontrado con los… que no se note. Que no se note que tengo canas. Que no se note que tengo arrugas. Que no se note que tengo flaccidez y …. que se note que en vez de 55 tengo 25, jajaja.

Me pregunto quien de nosotras, me refiero a las mujeres de mi edad, no se ha levantado algún día así. La verdad es que yo, hasta ahora, no había sufrido ningún síntoma de la menopausia, por eso no entendía los sofocones de mis amigas, pero ahora me solidarizo totalmente. Ésto, me ha servido para meditar un poco en el asunto y reconocer que efectivamente, mi organismo está sufriendo cambios, pero que toda mi vida los he sufrido. Creo sin temor a equivocarme, que los peores fueron los de la adolescencia. Por entonces, no tenía que sacar el abanico, pero sí estaba irritable y gritona, por no decir rebelde. Me miraba en el espejo y nunca estaba contenta con lo que contemplaba, lo que me lleva a pensar que todo sigue parecido, solo que ahora va por días y mi periodo adolescente en cambio, fue muy largo. Ahora, al final del día, tengo la madurez suficiente para entender que lo que me ocurre tiene soluciones alternativas y desdramatizarlo. Que una arruga puede ser muy atractiva, por eso no me importa mostrarme sin gafas a la cámara o en vídeo, aunque he de reconocer que peco de coqueta que es algo común en todas las edades. Que no soy rara. Que no soy menopáusica con acepción peyorativa, que solo estoy creciendo en sabiduría y que todos estos días en los que me levanto como si hubiera pasado un tornado por mi cama, son solo eso, malos días.

Y por fin os cuento, que llevo un sweater en azul pastel con manga jamón que es una de las tendencias para este año, que he combinado con un denim con vueltas en el bajo. Como complementos, he incorporado mi primer bolso de paja para esta primavera y unas gafas Ray-ban. Las fotos están hechas en Puertollano, delante de un mural impresionante. La verdad, es que me he visto sorprendida, por la cantidad de pinturas Graffiti que he contemplando en muchas paredes, esto realmente es verdadero arte urbano. Espero que os gusten. Un besito

Carmen

Sweater Zara   Jeans Zara  Gafas Ray-ban  Bolso Zara

Fotografía Marina Dorado